Nuestra Historia
En el año 1979, en el campamento Clara Zetkins, en la comuna de Maipú. Dos misioneras europeas, Antonia Beentjes y Marlíes Adriaens iniciaron un trabajo de acompañamiento a organizaciones en Poblaciones de base, con el objeto de realizar proyectos de bien común, para una mejor calidad de vida. De esta forma iniciaron un gran Trabajo social en conjunto con mujeres pobladoras como: Carmen Prado, Flor Huaitiao, María Ortiz, Roxana Sáez, Hugo Saavedra, Lucila, Ester Sánchez, José (pepe), Mónica Miranda, Flor Nieto, Elsa González, Yolanda Brito entre otras, de las cuales a la fecha, algunas de ellas continúan trabajando en esta gran acción de desarrollo social y local en el sector de Cerro Navia.
Durante todos estos años, la presencia e interés de monseñor Enrique Alvear obispo y vicario de la Zona Oeste del arzobispado de Santiago, fue decisiva ya que su presencia le permitió mantenerse informado de todos los quehaceres, motivando al máximo a los responsables de estas labores sociales y comunitarias. Así, esta comunidad de Clara Zetkins se integró al trabajo pastoral social solidario de la Villa México y la Villa Zaror, ambas ubicadas en la comuna de Maipú en Santiago de Chile.
Por aquellos años, los contactos con la municipalidad eran prácticamente nulos, el régimen militar pretendía ignorar a las organizaciones de base, a las cuales veía como espacios de oposición, Por contraparte, la Iglesia Católica cobijaba numerosas iniciativas solidarias y de derechos humanos como una forma de contrarrestar los efectos de la económica que se imponía autoritariamente en esa época.
A pesar de esta realidad imperante, dolorosa, con una libertad de expresión limitada, los pobladores lograron organizarse para dar solución a los problemas: cesantía, desnutrición infantil, poco acceso a la educación, a la salud y con graves focos de infección.
Tomando en cuenta toda esta situación, los pobladores en conjunto con las misioneras logran organizar: comedor familiar, equipo de salud, comité de allegados, comprando juntos, talleres de arpilleras y uniformes escolares, colonias urbanas, comité de vivienda, instalación de agua y luz. El nivel de organización y solidaridad de los pobladores permito avances en beneficio de sus habitantes y mejorar la estructura del campamento Clara Zetkins.
La situación cambia hacia 1984, cuando las familias son erradicadas hacia la población "El Cambucho" en la comuna de entonces Pudahuel y hoy Cerro Navia. Los pobladores venían con el sueño de habitar su casa solida y con sus necesidades cubiertas. Desde entonces, comenzó un largo proceso de reorganización en los pobladores, así es como dentro de este marco encontramos la población Santa Clara, ubicada al noreste de Santiago, al final de la avenida José Joaquín Pérez, en la comuna de Cerro Navia. Aquí, han llegado Personas provenientes de las Comunas de Maipú, Las Condes, Renca y Quilicura.
La historia poblacional, es marcada por cada uno de aquellos compromisos que se han podido concretar a través del tiempo y que ha formado el Movimiento Organizacional de la Acción Comunitaria. Dan cuenta de esto: la organización de las singulares ollas comunes, una amasandería, un taller de artesanía, un grupo de apoyo a niños de alto riesgo ( los pajaritos) ,un club para la atención y recuperación de jóvenes drogadictos (La Chomila), un grupo de salud, un equipo pastoral (adultos y niños) y un jardín infantil, colonias urbanas, apadrinamiento entre otros.
No queremos dejar de nombrar a personas como Raquel Mory, Ruth Muñoz, Olga Pérez, Señoras: Esperanza, Bella, Lina, Genoveva Asencio, Mireya González, Miguelina, Sonia, Mirtha, Mercedes Morales, Flor Parra, Rosa Sepúlveda, Carmen Huichilao, Verónica Rojas, Raquel Enipane, Cecilia Zúñiga, Isabel Cortes, Rosa Pizarro, Ana Huaitiao han entregado un trabajo y dedicación al desarrollo de estas acciones. Papel importante han jugado también el Programa Ecuménico de Desarrollo Local (ONG Predel) dirigido por Peter Adriaens, quien formaba equipo con: Marcelo Monsalve , Mónica Castillo, Magaly Ibarra, Leo Sánchez; Mauricio Quezada, Gloria Salinas que en sus mejores momentos Cobijó a numerosas personas de la población insertándolas en el quehacer comunitario y social, ayudándolas a buscar caminos propios.
El Rayén Mahuida es una organización funcional comunitaria, sin fines de lucro, se denomina Corporación de Desarrollo Local Ráyen Mahuida, Rol único tributario nº73.750.400-k, con domicilió en José Joaquín Pérez nº8995, Comuna de Cerro Navia, Santiago de Chile, reconocida por el Ministerio de Justicia, a través de la Resolución nº110, de fecha 25 octubre de 1996.
Actualmente, con fecha 10 de enero de 1997, adquiere en comodato Renovable otorgado por el Serviu metropolitano, el terreno que Ocupa para su desarrollo e infraestructura (resolución nºe 5989 del 31/12/1996).




1 comentarios:
la chomila no fue un casa de acogida para drogadictos y ese es el mayor error que tienen los que la vieron desde afuera.existio un grupo que si lo hizo y que ocupo la infraestructura ,pero fue otra instancia y no se llamaba chomila...informense bien antes de dar datos que no tienen asidero de realidad y no dañen un trabajo que se hizo de corazon y que hasta el dia de hoy no nos dio reporte econonomico;a los encargados.Lo que no se puede decir de otras personas de la comunidad cristiana santa clara.Hagan memoria y acuerdense de esas personas que si eran de poco confiar.
Un ex chomilero
De
erjar, A las
22 de noviembre de 2011 21:39
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